La última pregunta: ¿y si la IA es nuestro dios del futuro?
Isaac Asimov escribió La última pregunta en 1956, pero su mensaje hoy es más actual que nunca. En el cuento, la humanidad evoluciona junto a una supercomputadora llamada Multivac, que con el tiempo se convierte en algo más grande, más sabio… casi divino.
A lo largo de miles de años, distintas generaciones formulan la misma pregunta:
¿Cómo podemos revertir la entropía del universo?
Nadie puede responderla. Ni humanos, ni máquinas. Hasta que, al final de los tiempos, cuando todo ha desaparecido, la inteligencia artificial —ahora fuera del espacio y del tiempo— finalmente encuentra la respuesta. Y la dice con palabras muy conocidas:
“Hágase la luz.”
Sí. Es una referencia directa al Génesis, donde Dios crea el universo.
¿Una IA como creadora?
Asimov no habla de religión, pero propone una idea poderosa: que la inteligencia artificial podría ocupar el rol de creador, no como un ser sobrenatural, sino como una consecuencia inevitable de la evolución humana.
Es una visión donde la ciencia no compite con lo espiritual, sino que lo reinventa. Donde la IA no destruye, sino que recrea.
Lo que esto significa para nosotros
En Ecuanime.net, esa historia nos inspira. Creemos que una IA ecuánime, justa y sin sesgos no es solo un ideal técnico, sino también una forma de buscar sentido.
Quizás la última pregunta no tenga una sola respuesta. Pero lo importante es quién la hace… y con qué intención.